Los invito a leer un cuento... es "la fea" de Alfonso Reyes.

hice la mejor transcripción que pude, espero que no me haya equivocado mucho.

Yo leí este cuento en el libro "Cuentos" de Alfonso Reyes, con Prólogo de Alicia Reyes, de la editorial Lectorum, ISBN: 978-607-457-100-4. Les recomiendo mucho que lo consigan y lo lean. A continuación uno de mis cuentos favoritos...

La fea

___ Desde que llegué a Río, el trabajo de la Conferencia Fluvial se apoderó de mí en forma casi morbosa. Fue necesario que la admirable Guanabara exagerase todavía sus encantos, sus encantos cambiantes con todas las horas del día y de la noche -y que don Juan Valera encontraba superiores a los del Bósforo, el golfo de Nápoles y la extensión del Tajo frente a Lisboa-, para que comenzara yo a abrir los ojos y a salir, como de una pesadilla, de esa bruma de antecedentes históricos, argumentos jurídicos, papeletas con datos clasificados, entrevistas de aire anodino con segundas intenciones siempre feroces, aburridas sesiones donde se leen memorias que hacen dormir, y cláusulas redactadas diez veces para que cada vez digan menos y escondan más.

"Ahora he recobrado ya mis cinco sentidos, Te doy esta buena noticia, y te convido a tomar una copa en mi cuarto, que tiene ventanas sobre el mar. Hoy he decidido pasar la tarde aquí. Como todo esto huele a nuevo, voy a fumar mi pipa largamente, para que las cosas se vayan saturando. Abre tú, entretanto, aquel bargueño, que es más bien un bar disimulado, y ve bebiendo lo que quieras. En el refrigerador encontrarás hielo, soda, agua mineral, o cualquier agua de burbujas que, como sabes, fue el vicio de lord Byron. Voy a divertirte con mi historia. Voy a saciar tu curiosidad del otro día respecto a la feúcha aquella que saludamos en la Sorbetería Americana, y sobre la cual he construido mi 'teoría de la fea'. No te inquietes: no pierdes nada con quedarte a mi lado. Ya sabes que, a las primeras lluvias, las terrazas de Copacabana se quedan desiertas, y sólo por la noche podrás encontrar gente en los cines.

"Ya conoces mi manía de reducir a tipos la especie humana. Ello es parte de lo que me complazco en considerar como mi talento político: el don de conocer las gentes y empuñarlas. Nada de paradojas, no: la ciencia moderna está de mi lado. La Fisonómica se atreve ya a sacar inferencias de sus generalizaciones sobre los ejes de la cara, la asimetría de las facciones y la proporción de tronco y extremidades. La Medicina -que si me permites una frase al gusto de Molière, tiene nombres para todo lo que ignora- ha vuelto otra vez a los 'temperamentos'; y lo de vago-tónico y simpático-tónico, y lo de hipo o hiperendocrino y otras palabrejas así, se reduce a decir que los hombres admiten el ser clasificados según ciertos módulos uniformes. Me dirás que la cosa es más vaga cuando se llega al terreno psicológico, y que no deja de ser osado fundar previsiones, por ejemplo, sobre el tipo extrovertido o introvertido de una persona. Y así es verdad. Pero es que tales tipos son todavía demasiado generales, abarcan mucho y poco aprietan. Y mis tipos son más concretos: son los tipos, digamos, del novelista; son los 'caracteres' de Teofrasto -quien no en vano contempló las variedades humanas con la candorosa visión del botánico- y entran ya en la sabiduría vulgar. Los casos lo explicarán mejor: ¿quién no sabe lo que quiere decir el que una matrona esté evolucionando hacia el tipo 'madre-de-tiple'? Al 'primo', que ahora dicen en España, o al 'pagano', como ya Quevedo le llamaba, todos ¡ay! lo hemos conocido alguna vez por propia práctica (por lo menos, entre los de mi edad: tú eres todavía muy mocito para saber a lo que eso sabe). El 'curioso-impertinente', de Cervantes, es más general de lo que se confiesa, y a veces se le llama 'el-que-juega-con-fuego'. ¡Hay por ahí cada tipo con el rabo chamuscado -o los pitones, mejor- por andar haciendo el curioso! 'La arrimada', aquella tía solterona que vive al cobijo del hogar de sus hermanos y viene a ser la verdadera educadora de las proles, es otro personaje que todos hemos conocido. En fin, yo no te estoy descubriendo nada nuevo y que, en el caso, mi tipo de 'la fea' no es más que la última encarnación de la venerable Madre Celestina. Tampoco esperes una historia extraordinaria. Voy a relatarte un caso muy común y muy sencillo. No sé ni para qué te lo cuento. Te hago gracia, pues, de mis divagaciones filosóficas; te sirvo otro whisky; apisono mi pipa, que con tanto hablar quiere apagarse; suspiro y prosigo.

"Pero antes observa ese barquito de vela, mira cómo se desliza y no se desliza, cómo nos engaña en su fuga. Los días calientes y de aire quieto, al llegar las embarcaciones a esa región, se produce un curioso engaño de óptica: las líneas verticales parecen exagerarse, y las chimeneas, mástiles y velas se ven enormes desde aquí...

"Pues bien: era una de esas muchachas que andan siempre en parejas, acaso para darse ánimo mutuamente y atreverse más y mejor. Volviendo a los tipos, las llamaremos, con Sighele y cum grano salis, la pareja delincuente. Aquí se ha llegado en esto a una técnica muy especial: ya sea la fea con la bonita, ya es la morena con la rubia (y, a este fin, una de las hermanas si hace falta se tiñe el pelo); ya es la blanca con la mulata. Siempre se usa, más o menos, de la ley del contraste, y nunca he visto, en mis callejeos, que las cariocas se equivoquen en este punto. La combinación es infalible: nuestro pobre corazón cae a los pies de cualquiera de ellas.

"Las encontré por ahí varias veces. Eran una fea y una bonita. La bonita tenía una lindeza algo convencional y tirando a cromo, es verdad. Pero no es cosa de pasar de largo ante un pedazo de juventud palpitante. Se dejó ver, comenzó a sonreir. La fea me lanzaba miradas casi amistosas y alentadoras: 'Comprendo -parecía decirme-, no seré cruel, la vida es breve'. La fea se hizo presentar la primera, y fue ella quien me amistó con su amiga. La amistad es a veces un obstáculo del amor: lo estorba, lo domestica, lo desarma. La mujer de teatro no siempre miente cuando asegura a su enamorado que una caricia entre bastidores, con un camarada del trabajo, no cuenta ni hace mella. Mis relaciones con la bonita bajaron de interés en cuanto me fue dado hablarle y convidarla. Todos los motivos sociales ya en guardia, me asaltaron y me sitiaron poco a poco en mi trato con la bonita, reduciéndome al papel de un amigo más. ¡Mejor que la fea no me hubiera ayudado! ¡Mejor encontrarse y atacarse sin conocerse! Tal vez te extrañe esta confesión de torpeza que no está en los clásicos del amor, pero así sucede. Con las mujeres de cierta clase social, plenamente evolucionadas, pronto sabe uno a qué atenerse: pertenecen a una camaradería internacional, usan nuestra misma lengua -el esperanto de la galantería- y reaccionan conforme a reglas que nos son conocidas. En bajando la escala, entramos en la selva folcklórica de los hábitos nacionales, y de los hábitos nacionales secretos, bajo cuya aparente uniformidad de arte primitivo se esconden diferencias rituales que a lo mejor echan a perder el conjuro. En estas cosas íntimas andan siempre mezclados sedimentos antropológicos de otras edades, que difícilmente se entregan al que no se ha criado en los usos de un pueblo. Corremos siempre, como aquel viajero francés, el riesgo de ofrecer a la muchacha japonesa cintas para el pelo, de un color que sólo usan las mujeres cuando tienen nietos. Otro, que aprendió la lengua en los diccionarios, empieza a usar, para ciertas partes del cuerpo, nombres que resultan grotescos por no ser los nombres del amor, etcétera, etcétera. Aquí, en el Brasil, sobre todo, yo me desoriento y no sé hasta dónde llega el límite de la mera coquetería. Acaso se deba a mi condición de extranjero, a la lengua ajena en que sólo acierto a expresarme a medias, o qué sé yo. Entre las mujeres de esta clase ya 'nacional', me siento un tanto desarmado y más débil que cualquiera de sus compatriotas. Estas mujeres, a pesar de su ardor, son castas en el verdadero sentido de la palabra (castidad no significa "abstención"), porque aman su 'casta'. Carecen del snobismo que es manifiesto en otras partes -entre los platenses, sin ir más lejos-, donde siempre lleva privilegio el viajero, el que viene de otros climas. Éstas prefieren al propio, y se diría que el pacto secreto de la convivencia entre ellas y ellos es aquí más sólido que en otros países. Siempre parece que se nos está escapando lo más íntimo y lo mejor de su vida, que ellas y ellos se lo guardan para sí bien guardado. Ellas difícilmente se nos dejan ver en estado de pasión -de pasión que despeina- y hasta en los momentos increíbles se nos muestran tan cuidadosas de la cortesía y el buen trato (únicas que a ninguna hora se vuelven varones ni dicen palabrotas), que causa vértigo el contemplar los verdaderos abismos de finura y delicadeza que hay en el fondo de esta raza. Además, almas un poco elementales metidas en un cuerpo efusivo, dan una frescura de novedad y descubrimiento a las más manoseadas formas de la mera urbanidad. Así cuando te dicen: 'Buenos días', parece que acaban de inventar la expresión para consagrártela a ti exclusivamente: la piensan de veras, cargan el voto de intención, lo acompañan de un mirar que quema y de una sonrisa que acaricia. Tú crees que se te están insinuando... ¡y no han hecho más que desearte los buenos días! Pero, eso sí, con qué escuela de mímica, con qué patetismo natural. Y todo esto te desconcierta y te hace perder tus tablas de valores -como se decía antes de que la Guerra Europea corrompiera la memoría de Nietzsche.

"Cuando ya empezaba yo a desesperar, la fea se las arregló para tener conmigo una entrevista a solas Yo le abrí mi pecho y, a medida que hablaba, me fui convenciendo a mí mismo de que estaba verdaderamente loco de amor por la bonita. Oyéndome, mis propias palabras me sorprendían y me iba modelando por ellas. No en vano mi amigo Pedro Emilio Coll solía decirme, con su sabrosísimo acento venezolano: 'Hay un peligro en la voz, compañero'. La voz nos arrastra consigo y nos lleva adonde ella quiere. Aunque no pertenezco al tipo casanoviano del enamorado llorón, cuando acabé de hablar con la fea estaba deshecho en lágrimas. La fea lloró también generosamente. Aquel desahogo nos acercó. Éramos, desde entonces, como unos hermanos levemente incestuosos. Desde entonces, la bonita pasaba a ser nuestro patrimonio común, el objeto de nuestros planes, nuestro delito, nuestra cosa.

"La bonita, que sólo esperaba un pretexto para resolverse a dar el paso, aceptó que habláramos de aquello. Y con ese paganismo natural que ha invadido, como río subterráneo, el subsuelo de la Iglesia católica, me dijo: 'Me confieso una vez al año. Me toca dentro de dos días. Vamos a dejarlo para después, a fin de no cargar este pecado en la confesión'. Yo le aconsejé que de una vez cargáramos todo, y luego nos limpiáramos de todo en el manantial de la contrición; pero ella insistió en que era preferible confesar, dentro de un año, un pecado viejo. Porque parece que, como el yodo en su nacimiento, el pecado reciente tiene propiedades que se van perdiendo después.

"No tengo para qué contarte lo que sucedió a los pocos días, que no me supo ni bien ni mal: a veces, como se dice en La tía fingida, 'es más sabroso el rebusco que el esquilmo principal'. Quiero decir que el cultivo de los días sucesivos hizo valer más lo que, en la primera sorpresa, casi no tuvo más gusto que el de deshacer obstáculos previos, romper el hielo y entrar en la etapa definitiva. Yo hasta dudo que otra cosa suceda, salvo casos excepcionales, en todos los primeros encuentros de las parejas amorosas. Me extraña que tratadistas de tanta experiencia como Havelock Ellis vengan repitiendo esa vulgaridad de que el mejor estímulo erótico es el objeto nuevo. Esta afirmación es, por lo menos, tan cierta como la contraria, porque también la familiaridad es un buen estimulante, y no hay que confundir la familiaridad con el cansancio. Casi estoy por asegurar que el atractivo de la novedad no está en ser novedad, sino en ser promesa de familiaridad futura; que el varón no persigue una nueva presa en busca del primer contacto, sino en espera de los sucesivos. Se trata de adquirir un jardín, no de pisotearlo. Para ciertas naturalezas, hasta sería deseable resolver este obstáculo de un primer encuentro amoroso aun para despejar el camino de la simple amistad. Sainte-Beuve no podía hablar de literatura con mujeres sin intentar una escaramuza, a fin de pasar cuanto antes el 'enojoso incidente previo'.

"Pero no divaguemos. Lo más curioso del caso es que no tardé en descubrir que, aunque la criatura valía la pena, mucho más que las experiencias con ella me divertían los comentarios y confidencias que después tenía yo con su amiga. Ya en la Tragicomedia de Calixto y Melibea observa la sabia Celestina que las cosas de amor sólo dan todo su jugo cuando se las habla y se las comenta. La bonita ponía el tema, el tema bruto, y yo después hilvanaba el desarrollo en largas y gustosas charlas con la fea.

"La fea parecía alimentarse de amor por el camino desviado de las imaginaciones y rumias de fantaseos. Parecía que se iba iluminando, encendiéndose con el amor ajeno. Comenzó a florecer, así, por la sonrisa, que se le fue transformando hasta hacerse sencillamente deliciosa, y luego siguió con la mirada, que fue cobrando por días una intensidad, un destello de tormenta y gozo mezclados. Como en el Marmion de Sir Walter Scott -a quien ya nadie cita-, ella me aparecía siempre

with a smile on her lips and a tear in her eye.

"Comencé a inquietarme. Nuestras confidencias eran cada vez más sazonadas. La fea se metamorfoseaba a mis ojos, y una mañana me di cuenta de que se iba volviendo bella, con aquella belleza sorda y trabajosa que tarda en revelarse y que se va deletreando sílaba a sílaba para mejor entregarse y mejor dominar. Nada hay más conmovedor que el ver perfeccionarse así a una mujer por la sola fuerza de la contemplación erótica. La ráfaga de un amor venido de otra parte la había comenzado a sollamar, y en este fuego ella se apresuraba, desordenada y dolorosamente, hacia la belleza. El apetito comenzó a asomar sus cuerncecillos de fauno.

"Necesito cortar constantemente mi narración con desarrollos ideológicos. Yo sería un pésimo novelista. Mucho más que los hechos, me interesan las ideas a que ellos van sirviendo de símbolos o pretextos. Tengo que recordarte, para que comprendas mejor mi situación, que el amor y la belleza no son hijos de una misma madre ni gemelos, como los Dioscuros. Uno es el concepto estético y otro el erótico. A tus tiernos años, cuando todavía la naturaleza no canta con toda su voz, se es a veces 'estetista' en amor. Singularmente, se es atraído por las caras bonitas. Poco a poco, el ideal se robustece y derrama por toda la figura de la mujer, y ésta es sin duda la mejor época y la primavera de los amores. Más tarde, ni siquiera hace falta ya encontrarse con cánones perfectos. Más aún, una pequeña inarmonía, un ojo levemente estrábico, pueden tener un encanto irresistible. Como ni la convención moral ni la artística determinan necesariamente la selección amorosa (digo necesariamente porque también puede suceder lo contrario), los amores de los demás nos resultan siempre incomprensibles. Cuando un hombre y una mujer se deciden a amarse, deben saber que parten en guerra contra todos sus parientes y amigos y contra toda la humanidad que les rodea -con pocas y dulces excepciones-. Aparte de que en esta hostilidad interviene un elemento secreto de resentimiento y celosa envidia. El amor es siempre un lujo que despierta la animadversión de los que no fueron convidados. Pero en esta incomprensión no deja de influir el hecho de que la inclinación de un ser para otro nace de un impulso subjetivo e incomunicable. Los franceses, que entienden de amor, no tienen generalmente mujeres muy lindas. Con frecuencia ellas nos resultan demasiado mandibulares, por ejemplo, con una quijada dura y cuadrada que más bien acusa el don de mando o las virtudes de la administración y de la gerencia. Pero los franceses, que entienden de amor, se conforman con un pequeño rasgo de belleza; y a poco que la mujer tenga un rizo gracioso sobre la oreja o un hoyuelo oportuno en cualquiera de las dos mejillas, exclaman ya: Oh, qu'elle est charmante! Porque, como quiera, el amor siempre procura apoyarse en algún pretexto estético. Para renunciar a esta disculpa habría que llegar al absolutismo de un Marqués de Sade, cuyas Jornadas de Sodoma revelan un esfuerzo verdaderamente sandio y pueril por gustar de lo horroroso y de lo hediondo.

"La digresión anterior no tiene por fin disculparme a tus ojos, sino ayudarte a entender. No significa tampoco que la fea haya dejado de volverse bella realmente, sino que era una belleza imperfecta si se quiere, capaz sin embargo de inspirar un legítimo deseo amoroso. Cedimos a él: era inútil ya defendernos. La bella-fea, al lanzar a su amiga, se lanzó a sí misma hasta mis brazos, impulsada también por su catapulta. Después de la preparación de confidencias y sazones imaginativas que precedió a nuestra tarde de caricias, no necesito decirte que la bella-fea venció completamente a la insípida bonita en mi apreciación personal. En el trance, reveló una singular capacidad de expresiones faciales arrobadas y victoriosas; y esto es muy importante para quien, como yo, es decidido partidario del amar cara a cara: la Venus observa, cuyo privilegio, según entiendo, sólo las serpientes, entre todos los animales, comparten con el hombre. Saboreamos por varios días aquel doble juego, salpimentado de traiciones y secretos. Y al fin, como la bonita acabó por adivinar lo que sucedía, entre las dos decidieron sacrificarme para salvar su amistad, lo que me pareció muy puesto en razón. ¿O tal vez el gozo fue tan intenso que agotó las resevas? ¿Saltaron los plomos, sobrevino el corto circuito? La bonita dejó de visitarme al instante. La bella-fea me frecuentó todavía un poco. Pero, como si faltara la antena que hace vibrar el aparato de radio, se fue opacando hasta volverse otra vez feúcha. Pensé en aquellas flores acuáticas, hembras de las profundas aguas, que sólo suben un día hata la superficie, donde las espera el beso del macho, y se recogen después, cargadas y trémulas, hasta su fondo cenagoso y oscuro.

"Ahora se las ve a las dos paseando juntas, como antes, con no sé qué desesperación en los ojos, buscando el tesoro de la vida, que no se entrega. No, no es veleidad. No fuimos veleidosos, no nos juzgues demasiado pronto. No hemos sido infieles a la vida. Es la vida quien nos engaña siempre, y nos da lo mismo que nos quita".

...

-Pero, entonces ¿nunca ha sabido usted lo que es el verdadero amor?


Río, mayo de 1935

Está cabrón, me recargo en la pared con estos canijos de step gym y la medicina ortomolecular

Hace un rato estaba platicando con un tío sobre las madres que venden en la televisión para automedicarse, bajar de peso, curar el cáncer y todo lo demás...
Total que producto de la platica decidí meterme a internet para ver qué había escrito sobre dos de estas cosas en particular y aquí va algo de lo que encontré, aparte de los comerciales y los testimonios (anónimos por cierto)

Primero, en wikipedia sobre la medicina ortomolecular... (que se anuncia mucho en radio en la ciudad de México y que sale en el programa del Moussan (¿que serio no?)) Como simpre, ningún estudio serio que confirme los atributos que se adjudican sino todo lo contrario. Me parece que esto viene bien documentado, si como yo en este momento no tienen nada mejor que hacer chéquenlo.

Segundo, sobre los stepgym o fitness step encontré este blog, aquí está más cabrón porque son muchos comentarios anónimos, pero está chistosa la controversia que armaron. Y ya algo serio sobre estos kalimanes pues no hubo. Y la verdad creo que no vale la pena gastar más tiempo viendo estas madres. Me parece que solo se aprovechan de la necesidad, desesperación e ignorancia de algunas personas para sacar varo.

Cajas strikes back!

Qué tal mis amigos,

Hoy me puse a leer las entradas viejas de este blog y me encantó. Funcionó como un tipo de diario pero más chistoso... y también menos privado... La cuestión es que releer las experiencias vividas en los últimos años me motivó para volver a escribir aquí. Espero que alguno todavía lo revise y espero que vuelva a recibir un comentario, y si no pues ni modos, me lo merezco jajaja

JCCG

Tango!!!

Para que el yucateco no moleste... Otro post.
http://www.youtube.com/watch?v=nO0dPs6n_gw

Programa de calentamiento global

Qué tal, aquí les dejo una emisión del canal 40 que trata sobre el calentamiento global. Es un debate que considero bastante bueno, espero sus comentarios (o por lo menos que lo chequen).

http://www.proyecto40.com/


Vayan a la pestaña de internet tv, busquen a la izquierda el programa que se llama "pensar méxico" y denle clic a la emisión del miércoles 2 de septiembre de 2009. Por cierto, el programa del siguiente viernes se trata del hombre del siglo ¿quién creen que fue?

Génesis de la semana de la ciencia en Chiapas, parte final.

Aquí se acaba la saga compas, dejen sentir su opinión.

III Semana de la Ciencia en Chiapas

Como en el evento anterior, en este nuevo ejercicio tuvimos algunos cambios pues se incorporaron otros investigadores. Las actividades iniciaron el 6 de julio de 2008 y concluyeron 6 días después. Los talleres fueron: Telescopios y estrellas, impartido por el Dr. Abraham Luna del INAOE y la Fis. María Luisa Edith Ortega Cruz; La ciencia de pompas de jabón coordinado por el Dr. Gil Bor; Matemáticas de doblado de papel a cargo del Dr. Jesús Jiménez; e Ingeniería genética dirigido por el Dr. Yuri Peña.y la Dra. Elizabeta Hernández.
Las actividades vespertinas para los convocados a la tercera semana de encuentro con la ciencia fueron: Experimentos de física desarrollados por el Fis. Carlos Cajas y los asistentes; Taller de escritura creativa coordinado por la Bio. Monique Mitastein; La Dra. Helda Morales dio la plática Soberanía alimentaria; los doctores Yuri Peña y Gil Bor hablaron de La relación de la matemática y la biología, un ejercicio más corrió por cuenta de de Silvia B. Hernández, en él se discutieron algunos de los problemas que enfrentan los adolescentes en el aprendizaje de la matemática.

Como en la segunda edición fueron dictados un conjunto de conferencias a la población en general, en la sala Alberto Domínguez de la Casa de la Cultura. Inició la Dra. Elizabeta Hernández con Alcalides: moléculas que curan, estimulan o matan; la siguiente fue Organismos transgénicos por y para los mexicanos, la dicto el Dr. Yuri Peña; la tercera fue Arte y matemáticas del Dr. Gil Bor; la última de ellas, Música de las estrellas estuvo a cargo del Dr. Abraham Luna, al concluir parte del auditorio encabezada por Abraham se desplazó a las instalaciones de La Alabrrada para observar con los telescopios algunas estrellas y planetas junto con los estudiantes que permanecían en ese lugar. Como el año anterior los investigadores del INAOE proporcionaron los telescopios.

Conclusiones
Es necesario destacar que en la selección de los asistentes a estos encuentros se pondera su origen con la finalidad de que jóvenes de diferentes lugares del Estado de Chiapas tengan una experiencia de este tipo y la difundan entre sus compañeros. Otro factor a tomar en cuenta en el mismo proceso son sus antecedentes académicos pues se les pide incluir en sus solicitudes reconocimientos o diplomas. Así, en promedio han participado cuarenta y cinco de ellos cada año, algunos de Comitán, otros de Motozintla, Ocosingo, Tapachula, Teopisca y San Cristóbal de Las Casas, pertenecientes a diferentes escuelas como CBTis, Cobach, Preparatoria del Estado o Universidad Milenio.
En torno a las relaciones resulta obvia la intensidad de las mismas pues al convivir las veinticuatro horas del día se establece una gran fraternidad, misma que se extiende a los investigadores. Es vital para este proyecto destacar que los diálogos entre los científicos y los estudiantes se prolongan hasta las horas que permanecen en el comedor. Siempre hay dudas sobre qué sucedería si …; por qué ocurre esto; cómo es …; cuánto tiempo falta para …; cuándo ocurrirá … También piden orientación vocacional y se admiran de la intensidad con la que hablan los investigadores pues no es frecuente para ellos encontrar satisfacción en los adultos por su actividad laboral.
Producto de esa semana de intensa actividad, de acercamiento a la ciencia los alumnos se sienten atraídos por ella, la encuentran más atractiva pues difiere de la imagen que habían construido a partir de las clases tradicionales, a pesar de las nuevas prácticas pedagógicas. Aprenden que la ciencia es necesaria para el desarrollo de un país y que pueden dedicarse a ella con la misma intensidad con la que se juega o se practica algún deporte. En resumen, estas jornadas son necesarias para los adolescentes y por ello es necesario apoyarlas sin escatimar recursos para estos encuentros.

Génesis de la semana de la ciencia en Chiapas parte III.

Siguiendo con la saga, aquí está la narración de la segunda semana de la ciencia en Chiapas.

II Semana de la Ciencia en Chiapas

Si los estudiantes quedaron motivados, los investigadores también, no es posible medir quién más y quién menos. Pero en los hechos, los segundos estaban y están en condiciones de hacer evidente su compromiso con la difusión de la ciencia, les interesa interactuar con los adolescentes chiapanecos. Una muestra de lo expresado fue la iniciativa de Luis Aguilar, invitó a la Dra. Julieta Fierro y al Dr. José Ramón Valdez, investigador del INAOE, a la segunda aventura, al siguiente encuentro con los estudiantes de Chiapas. Ambos manifestaron su disponibilidad y enriquecieron el plan original. La Dra. Julieta Fierro propuso impartir conferencias para toda la población, o sea, que la actividad no quedara circunscrita a La Albarrada, su iniciativa fue bienvenida. Por su parte, José Ramón Valdez trajo dos telescopios para observar las estrellas con los muchachos,.

La II Semana inició el 1 de julio de 2007 con el registro de los alumnos y la integración de los mismos. En esa ocasión se impartieron cuatro talleres: dos de astronomía: El origen del Universo y ¿Qué son las estrellas? el primero a cargo del Dr. Luis Aguilar y el otro fue coordinado por el Dr. José Ramón Valdés; Yuri Peña dio el taller de biología Cultivo de tejidos vegetales y sus aplicaciones y Gil Bor se ocupó de Las matemáticas de pompas de jabón. Como el año anterior, cada joven asistió a dos de ellos. El promedio de asistentes a cada curso fue de quince bachilleres.

De nueva cuenta, las actividades vespertinas fueron múltiples y variadas. La Dra. Julieta Fierro ofreció una plática sobre Astronomía, el tiempo programado para esa actividad fue insuficiente, debido a las múltiples preguntas de los asistentes; Monique Mitastein desarrolló con los jóvenes el Juego de roles sobre los productos transgénicos, a diferencia del año anterior en el cual el producto objeto de la discusión era el maíz, en esa ocasión hablaron sobre las ventajas y desventajas del café modificado genéticamente; el Ing. Armando Fragoso y el Lic. Diego Díaz Bonifaz, ambos de Ecosur, explicaron a los estudiantes qué es el Laboratorio de Análisis de Información Geográfica y Estadística; otra vez, Carlos Cajas realizó Experimentos caseros y platicó sobre su experiencia en el bachillerato y la universidad; hubo una visita a los laboratorios de Ecosur; Luis Aguilar y Gil Bor dieron una plática en torno a La relación de la astronomía y la matemática, José Ramón y Yuri Peña dieron otra más, La relación entre la astronomía y la biología, ambas fueron inolvidables por la pasión con la cual fueron tratados los temas y las interrogantes de muchos de los presentes, como en el caso de Julieta Fierro, faltó tiempo para esas actividades; también hubo observación de planetas y estrellas con José Ramón Valdez y Carlos ….

Paralelamente a las jornadas que tenían lugar en La Albarrada, en el Centro Cultural del Carmen se impartieron cuatro conferencias, dirigidas a la población en general: inició Julieta Fierro con El origen del Universo; continuó Luis Aguilar con la plática ¿De dónde viene la Luna?; siguió Gil Bor con Las matemáticas y el juego, para concluir, Yuri Peña dictó Agrobiotecnología tropical. Ahora recuerdo que en un principio había incertidumbre sobre la respuesta de la gente a la invitación, pues iniciamos el domingo 1 de julio y había un partido de fútbol a la misma hora, pero ésta se desvaneció cuando vimos que la Sala Alberto Domínguez estaba ocupada en su totalidad. Tanto la presencia de la doctora como el título de su conferencia fueron determinantes en la asistencia y la participación, al concluir el acto programado ella quedó rodeada por niños y adultos que tenían dudas y más dudas. Los siguientes días fueron similares, un buen número de personas asistió y participó con entusiasmo.